Etiopía es uno de los países más pobres del mundo con un IDH de 0,492 que le coloca muy por debajo de la media de África Subsahariana, y en el puesto 176 del total de 193 países (datos del año 2023). El país tiene más de 80 grupos étnicos y las principales religiones son la cristiana copta y musulmana. El 85% de la población vive en zonas rurales, por lo que la agricultura forma la base de la economía del país. Igual que los otros países de la región, Etiopía está sufriendo los efectos del cambio climático con sequías cada vez más frecuentes y ocasionales y graves inundaciones. A esta situación adversa se juntan otros desafíos como una guerra civil durante dos años en Tigray y que terminó en 2022. Se estima que esta guerra causó más de medio millón de víctimas y la destrucción severa de hogares e infraestructuras, incluyendo clínicas y hospitales. La guerra afectó también a las regiones vecinas como Amhara (al sur de Tigray), donde se ubica la clínica de la ciudad de Kobo, gestionada por nuestro socio local, la Congregación de las Hermanas Ursulinas. Ésta fue dañada y dejada sin equipos médicos por robos y saqueos. Las personas más afectadas por la falta de servicios médicos, tratamientos y medicinas son las mujeres embarazadas, los niños, las personas con discapacidad, los ancianos, las personas VIH positivo y los enfermos crónicos.
Ante esta situación, las Hermanas Ursulinas, con apoyo de la Diócesis de Bahir Dar-Dessie, solicitaron a Manos Unidas su colaboración para poder comenzar gradualmente a rehabilitar la clínica y comprar los equipos necesarios para que pueda volver a prestar servicios a alrededor de 120.000 personas de Kobo y alrededores, que han perdido el acceso a la atención médica. Con la colaboración de Manos Unidas, la clínica fue reconstruida y reanudó su actividad, pero sin poder prestar ciertos servicios de atención médica debido a la falta de equipos médicos esenciales.

Como resultado, la intención de este nuevo proyecto es dotar a la clínica de equipamiento para poder ampliar los servicios médicos que presta y hacerlo con calidad. En concreto se trata de dotar a la clínica de Kobo con:
Una máquina de rayos X y un escudo de protección de radiación (placa de cristal de plomo), así como formar al personal sanitario en su manejo. Se estima que se verán beneficiados 1.300 pacientes al año, que sin esta máquina en Kobo deberían acudir a la más cercana que se encuentra a 50 km de distancia.
Un concentrador de oxígeno de doble flujo y una máquina de monitorización cardio-respiratorio para la sala de urgencias, de los que se beneficiarán 1.080 pacientes al año.
Dos equipos de diagnóstico oftalmológico y sistema auditivo para el ambulatorio, de los que se beneficiarán 244 pacientes anualmente.
Este proyecto es de 6 meses de duración, beneficia directamente a 2.624 personas y contribuye al ODS nº 3 “Salud y Bienestar”. La contribución de Manos Unidas supondrá el 94% del proyecto, siendo la aportación del Socio Local el resto 6%.
Solicitud que se admite
MEJORA DE LA ATENCIÓN SANITARIA DE CALIDAD EN LA CLÍNICA DE KOBO DAÑADA POR CONFLICTO
TOTAL APROBADO: 41.735 EUROS
Al frente del proyecto: Sr. Mulatua Bogale Ursulinas
KOBO CATHOLIC HIGHER CLINIC
Duración: 6 meses


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