HABLAN LAS CATEQUISTAS

Yo he visto más dificultades en dar la catequesis. Los meses en los que no ha podido ser presencial se ha perdido mucho el contacto niños-catequista y de los niños como grupo que me parece también importante para que entiendan luego conceptos como la unidad en la Iglesia, hacer familia, etc.
No se ha podido interactuar con ellos. Los «deberes» para hacer en casa, en un porcentaje alto no se han hecho. Tendría que haber habido mucha más implicación de los padres, pero por desgracia, en ocasiones la 1ª Comunión es otro «acto social obligado» y no un compromiso de fe.
Durante este último tiempo de clases presenciales, con la división del grupo y que nos veíamos cada 15 días media hora, poco se ha recuperado. Afianzar los conceptos, oraciones más importantes y trabajo en casa con muchos videos para hacerlo más atractivo.


Todas estas circunstancias han hecho que los niños hayan ido menos preparados que otros años, por lo menos bajo mi punto de vista. Me quedo eso sí, con sus sonrisas, su alegría, con sus nervios para confesarse (hay cosas que no cambian con la edad, je, je), con esas preguntas en las que piensas ¿dónde está escondido el Espíritu Santo?… con su inocencia.

Autor entrada: Administrador

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